El arte de la provocación: calentando motores antes de llegar a casa

Llevas unos días sin ver a tu pareja y parece que las cosas se están enfriando. Puede que solamente necesitéis un poco de tiempo para vosotros, que la rutina se haya impuesto o que él o ella anda distraído estos días por temas laborales. Tú sabes, no obstante, lo que os hace falta para volver a la normalidad y relajaros: una buena sesión de sexo. Pero, ¿cómo llamas su atención sobre ello? ¿Vale simplemente decirle «Esta noche tenemos que follar»?

En algunos casos, sí, desde luego, ya que muchas personas esperan mensajes claros y directos de sus parejas. Pero este mensaje parece bastante carente de delicadeza, ¿no? ¿De qué otras maneras podemos hacer notar a nuestra pareja que queremos encontrarla y hacer de todo con ella?

Mensajes calientes

Una genial sorpresa es encontrarse con un mensaje sexy inesperado; te levanta el ego, te hace sentir deseado y hace que las mariposas vuelen de tu estómago… ahí abajo. Iniciar una conversación subida de tono puede resultar un tanto intimidante si nunca antes lo hemos hecho, pero ten por seguro que llamará la atención de tu chica o tu chico y que obtendrás una respuesta muy positiva de ello. Puedes comenzar con un sencillo «Acabo de salir de la ducha y estoy pensando en ti…»; verás cómo enseguida recibes un mensaje de vuelta y da comienzo una conversación en la que la imaginación te dará grandes resultados.

Fotos

Si algo puede llamar más la atención que un mensaje sugerente es una foto.

Ni siquiera tiene que ser una foto explícita para dar a entender en qué estás pensando. Una foto de tus piernas puede llevar al receptor de la misma a pensar sobre qué estarás vistiendo en ese momento y, desde luego, disparar su imaginación y dar lugar a un entendimiento interesante.

Atención con esto porque solo debes mandar fotos a alguien que de verdad desee recibirlas, a quien conozcas muy bien, y siempre debes hacerlo con cuidado o podrían acabar difuminadas por la red y ninguno queremos que eso pase.

Indirectas en público

No, no, tranquilos todos. No me refiero a que vayas soltando obviedades – hay indirectas que son muy directas y todo el mundo puede cogerlas al vuelo. Me refiero más bien a una caricia disimulada, un guiño o una sonrisa abiertamente intencional de la que nadie más se dé cuenta, demostrar nuestro interés por nuestra pareja de manera más abierta y los típicos gestos de seducción, que todos conocemos: morderse el labio, jugar con el pelo, roces, miradas… Si tu pareja no está en las nubes, reconocerá al vuelo tus intenciones y habrás tenido éxito en tu empresa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *